La sostenibilidad en viaje
INTERCITY Kids es el área educativa dirigida a familias con niños de entre 3 a 12 años que promueve comportamientos virtuosos a través del juego y permite descubrir la riqueza del patrimonio natural, cultural y artístico de nuestro país.
Un espacio inclusivo que ofrece juegos y actividades adaptados a niños de diferentes edades y con distintas capacidades, incluidos los niños que utilizan silla de ruedas. Los textos, con diferentes niveles de dificultad, también están diseñados para que puedan ser comprendidos por todos los niños en edad escolar. Además, el tipo de letra utilizado ha sido seleccionado específicamente para facilitar la lectura, especialmente para niños con dislexia.
INTERCITY Kids ha sido diseñada por el estudio de ecodiseño IlVespaio y cuenta con un puesto de mandos que reproduce la cabina de conducción de un tren, un juego dedicado al reciclaje y a la recogida selectiva de residuos, una pista de juego grabada que presenta el patrimonio cultural italiano y la biodiversidad, por el que se pueden hacer deslizar la locomotora y los vagones de un tren.
El área está disponible en los nuevos trenes Intercity 200.
Billetes en papel
Para la impresión de los billetes en papel tradicionales, Trenitalia utiliza papel certificado de acuerdo con los estándares del Forest Stewardship Council® (FSC), una importante organización internacional no gubernamental, que garantiza el uso de papel producido con celulosa procedente exclusivamente de bosques gestionados de manera responsable o del reciclaje posconsumo.
La limpieza a bordo
En las actividades de limpieza y desinfección de sus trenes, Trenitalia presta especial atención al mantenimiento de altos estándares de higiene, adoptando soluciones y procedimientos operativos de vanguardia orientados a un uso eficiente de los recursos.
Las empresas encargadas de la limpieza cuentan con la certificación ambiental ISO 14001. Además, gran parte de los productos utilizados lleva la etiqueta ecológica Ecolabel de la Unión Europea y se suministra en forma concentrada, para su dilución en el momento de uso, lo que permite reducir la cantidad de envases necesarios para el transporte y el almacenamiento de los productos.
La restauración
Al diseñar el servicio de restauración, se ha dado gran importancia a los aspectos de la sostenibilidad y a la búsqueda de soluciones que integren los principios de la economía circular.
Los materiales y los envases (packaging) utilizados en el servicio de restauración se han seleccionado priorizando su reciclabilidad y la presencia de materias primas recicladas.
Un ejemplo de ello son las botellas de plástico 100 % reciclado (RPET) y perfectamente reciclables, los envases de papel 100 % reciclado, con sello FSC, así como los acuerdos establecidos para evitar el desperdicio alimentario.
Trabajamos para cumplir con nuestra parte, conscientes de que avanzar hacia la sostenibilidad es un proceso largo que exige un esfuerzo continuo.
Más información
- El R-PET es un plástico apto para el contacto con alimentos,
- ideal para producir botellas de agua.
- un único material perfectamente reciclable gracias al cual cada botella vuelve a tener una nueva vida (bottle to bottle).
LAS PROPIEDADES DEL R-PET:
- Reciclado y reciclable
- Higiénico y seguro
- Apto para uso alimentario
- Irrompible y ligero
Estamos trabajando para hacer que la recogida selectiva a bordo del tren sea más fácil e intuitiva, con el fin de optimizar la correcta transferencia de residuos a bordo del tren; después de su uso, ayúdanos a hacer que este plástico se transforme en una nueva botella reciclada y nuevamente reciclable, garantizando el bottle to bottle.
A bordo, trabajamos para mejorar la recogida selectiva con un enfoque de inclusión, también de las personas con discapacidad visual.
En las flotas de Intercity, ahora están presentes los nuevos pictogramas en braille para la recogida selectiva, disponibles en las áreas de refrigerios.
Acuerdos con las ONG para reducir el desperdicio de alimentos
Con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario, la comida en exceso y aún apta para el consumo no se tira, sino que se dona a asociaciones que la distribuyen a las personas más necesitadas.